En la vida, todos atravesamos diferentes caminos, de diferente manera. Es relativo, según cada persona.
Quizás tengamos que pasar por caminos complicados, donde no hay mucha luz, o caminos que incluso den miedo. En los que se pueden presentar obstáculos, que quizás parezcan insuperables, que nos quiten tiempo, o el ánimo... Incluso la respiración.
En otros casos, hay caminos llenos de luz y muy alegres. Caminos que desearíamos repetir una y otra vez. Que nos devuelvan el aire, y la vitalidad que quizás alguna vez perdimos.
Pero debemos ser conscientes de que, a pesar de lo que nos toque, hay que seguir. No importa si es acompañados por alguien, o solos. La vida siempre nos sorprende, y el azar también. No juzguemos una historia por su comienzo, ya que lo que más importa es el desenlace.
Quizás tengamos que pasar por caminos complicados, donde no hay mucha luz, o caminos que incluso den miedo. En los que se pueden presentar obstáculos, que quizás parezcan insuperables, que nos quiten tiempo, o el ánimo... Incluso la respiración.
En otros casos, hay caminos llenos de luz y muy alegres. Caminos que desearíamos repetir una y otra vez. Que nos devuelvan el aire, y la vitalidad que quizás alguna vez perdimos.
Pero debemos ser conscientes de que, a pesar de lo que nos toque, hay que seguir. No importa si es acompañados por alguien, o solos. La vida siempre nos sorprende, y el azar también. No juzguemos una historia por su comienzo, ya que lo que más importa es el desenlace.
